Campo Baeza: Minimalista o Esencial?

El minimalismo es una estupidez. Un minimalista es alguien que se viste con una bata. Mi etiqueta es, más bien, esencial”.

Los arquitectos suelen detestar ser catalogados y/o etiquetados como “minimalistas”. El español Alberto Campo Baeza, por ejemplo, cuyas creaciones a simple vista son claros ejemplos minimalistas, insiste en desvincularse de este movimiento y encuadrar sus obras en un cierto “purismo”.

Aqui vemos un claro ejemplo en una de sus obras mas significativas:

La Casa Gaspar, con una voluntad del cliente de una independencia total, está dividida transversalmente en tres partes de proporciones A,2A,A. El color blanco en todos los parametros contribuye a la claridad y continuidad de esta arquitectura.

La luz en esta casa es horizontal y continua, reflejada en las tapias de los patios orientados a Este-Oeste.

Elogio de la luz: Alberto Campo Baeza

“…Pues esa es la Belleza que uno querría para su Arquitectura. Una Belleza desnuda, inteligente, ESENCIAL, capaz de cautivarnos por la cabeza y por el corazón. Por la cabeza, con la aplastante lógica de la razón; con la precisión de las dimensiones, con la eficacia de las proporciones, con la claridad de la Escala. Con una idea construída. Por el corazón, con el cálido sentimiento de la emoción. Con el esplendor de la luz. Con la serenidad del orden espacial que da el control de la gravedad. Y es que IDEA, LUZ y GRAVEDAD son los tres principales componentes de esa Arquitectura que he dado en llamar ESENCIAL. Esa Arquitectura que proclama el MAS CON MENOS. Como una reflexión sobre aquel ‘menos es más’ de Mies van der Rohe. Un más que quiere tener al hombre, con la complejidad de su Cultura, como centro del mundo creado, como centro de la Arquitectura. Un menos que, por encima de todo minimalismo, lo que pretende es ir al centro de la cuestión, con el ‘sólo preciso número de elementos’ capaces de traducir materialmente esas ideas. IDEA, LUZ y GRAVEDAD. Nada más y nada menos…

Este es un breve resumen del deocumental dirigido por Juan Manuel Martín de Blas.

Entrevista a Alberto Campo Baeza en la Revista de Estilo de El Mundo:

Pregunta.- ¿Qué piensa de los cinco o seis arquitectos que se han convertidoen estrellas mediáticas?
Respuesta.- Yo creo que hay un punto difícil de equilibrio en la relación con la fama, porque si uno se arroja en sus brazos o en los brazos del dinero se disuelve la potencia creadora. Un escritor que escribe cinco libros al año no escribe con la calidad de otro que escribe uno. En la labor de creación también existe una fast food. Son los Ken Follet de la arquitectura, los arquitectos que están haciendo 30 obras a la vez.

P.- En cualquier caso, su notoriedad es síntoma del creciente interés que empieza a suscita la arquitectura.
R.- Bueno, en realidad la gente da más vueltas en el mercado para comprar un kilo de peras que para comprar un piso. Podrían enterarse de quién es el mejor arquitecto, sobre todo cuando en España es posible contratarle por el mismo dinero que al peor de ellos. Una de las razones es que hay poca información por parte de los medios, pero también inciden otros factores. Yo hago unas casas totalmente contemporáneas con absoluto convencimiento de que en ellas se va a vivir muy bien. Lo que no hago son casas al estilo burgués convencional. Es absurdo que la gente monte su casa como se hacía hace 50 años, porque los modos de vida han cambiado. ¿Qué hace usted con un grifo con forma de pez y dorado?

P.- ¿Y cómo le hace la batalla a lo convencional?
R.- No me resigno. Procuro atacar trabajando lo mejor posible, de una manera my fuerte, muy radical. Cuando hago arquitecturas económicas, con precios equiparables al de los pisos subvencionados -la casa De Blas costó 22 milones de pesetas-, intento demostrar que con esos medios se pueden hacer casas sobrias con toda la riqueza espacial y la belleza, que es gratis. Mi aportación personal es dar el mayor rigor y profundidad a mis obras.

P.- ¿Cómo describiría la arquitectura que propone?
R.- Muy lógica. No soy minimalista, lo que busco es una arquitectura esencial. No creo en el minimalismo. Sí en la sobriedad y en la contención formal. La arquitectura se hace con luz y gravedad. La luz hace referencia al paso del tiempo y la gravedad al espacio. Con la gravedad, con los muros, los pilares, la materialidad de la arquitectura, creas el espacio para trasmitirlo al hombre, el centro de la arquitectura. ¿Cómo se trasmite? Con la luz. Son elementos esenciales de la arquitectura que me interesa, la de Adriano en el Panteón, la de Tralles y Mileto en Santa Sofía o la de Le Corbusier en Ronchamp.

P.- Pero sus propuestas no siempre son entendidas…
R.- Es difícil con la arquitectura infame que se está construyendo, sobre todo cuando se debe distinguir de una arquitectura exquisita que no es habitual. Por ejemplo, la casa de Sevilla la Nueva les parece rarísima a los vecinos de la urbanización. ¿Cuándo empiezan a entender que aquello no es horroroso, que realmente es muy bueno? Cuando ven que viene un equipo de Gran Bretaña para rodar un anuncio porque dicen que es la única casa europea verdaderamente de vanguardia.

P.- Supongo que sus clientes estarán en sintonía con la forma de hacer por la que usted apuesta…
R.- Alguien que viene a mí no viene a ciegas, seguro que ha visto mis obras y les gusta esta arquitectura más sobria, más esencial. Si quieren otras cosas se van a Calatrava.

P.- ¿Y siempre son conscientes de toda la carga de profundida que imprime en sus casas?
R.- Las obras que hago más profundas, más rigurosas, dependen en gran parte de los clientes. Luego, ellos pueden entender que lo que yo hago es más o menos riguroso. Cara a la galería, mi prestigio viene de que salgo en determinados medios. Hay arquitecturas que no son nada valiosas, pero que aparecen en los medios y obtienen ese reconocimiento. Sobre esta cuestión tengo un amigo que dice que, donde unos dan gato por liebre, dar liebre por gato, dar más de lo que la gente pide.

~ por esarq2008 en Mayo 28, 2008.

Escribe un comentario

Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.